Una ‘makila’ para cada barrio de Muxika

2013/02/07

EL CORREO|

Muxika creará este año la figura de alcalde de barrio con el objetivo de acercar al Consistorio las necesidades de los diferentes enclaves. «Sobre todo en invierno resulta más complicado atender sus problemas diarios como por ejemplo la caída de un árbol. Nosotros nos enteramos al de un par de días y los que residen allí en el mismo momento», explicó el primer edil de la localidad, Aitor Goldaraz (Bildu). Por ello, la Corporación elegirá a un representante por cada zona que ejercerá de nexo de unión y, al mismo tiempo, participará de forma directa en las decisiones del municipio.

La iniciativa comenzó a gestarse en 2011 con la distribución de la localidad en seis núcleos poblacionales. Para conocer el índice de habitantes por barrio se realizó un estudio demográfico, que facilitó la obtención de datos como el número de matriculaciones escolares y sirvió para colocar contenedores de basura. Muxika estuvo formada anteriormente por tres instituciones locales -Muxika, Gorozika e Ibarruri- tras su unión territorial en 1965 y la firma de un acuerdo que garantizara las características específicas de cada ámbito.
Sin embargo, este convenio en el que se debía constituir comisiones con sus respectivos miembros, «no se ha cumplido». Los futuros alcaldes de barrio, además de aportar su experiencia e información, propondrán actuaciones encaminadas a mejorar el bienestar de los vecinos, desde problemas comunes como el estado de las carreteras hasta adversidades meteorológicas. «Cada representante conoce bien su zona y quién reside en cada caserío. Son detalles que al ser un municipio tan disperso, a nosotros se nos escapa», apuntó Goldaraz.
La elección de los dirigentes pedáneos no dependerá del Gobierno municipal para evitar cualquier tipo de carga partidista. Los candidatos deberán ser mayores de edad, estar censados en la localidad, residir en el barrio y no haber participado en ninguna lista en las últimas elecciones municipales. En Bermeo también existe desde antaño una iniciativa similar, con la particularidad de que no hay candidatos para el puesto y los electores pueden elegir a cualquiera de sus convecinos.