Un lavado de costa

2013/03/21

MUNDAKAKO SURF TALDEA ORGANIZA UNA LIMPIEZA DEL LITORAL PARA EL SÁBADO

IÑIGO ALBERDI -DEIA|

PESE a que hay quien piensa que el inmenso y profundo océano es un infinito lugar en el que es posible verter desperdicios sin consecuencias negativas, lo cierto es que estos, además de contaminar las aguas y perjudicar a sus moradores, siempre acaban, inexorablemente, emergiendo y alcanzando las costas. Por ello, un año más, los responsables de Mundakako Surf Taldea han organizado para este sábado una salida para limpiar de residuos el litoral de la anteiglesia.

La cita será a las 9.00 de la mañana en el puerto, para, repartidos en grupos, adecentar la costa. “Limpiamos desde Santa Catalina hasta Laidatxu, divididos en grupos, con los más pequeños en la zona del arenal”, explica Guillermo Lekunberri, de la agrupación deportiva. Durante un par de horas, además del arenal, los voluntarios peinarán el muelle de Herrera, la Bañera, las rocas situadas tras la iglesia, las inmediaciones del puerto y las peñas de Santa Catalina; lugar este acotado para los surfistas locales.

Son más de diez años los que muchos mundakarras se remangan en estas fechas, sorprendiéndose al hallar entre las rocas objetos dispares como relojes de pared, alfombras o bicicletas, aunque los más habituales son los tradicionales plásticos, latas o botellas que durante meses se arrojan al mar.

La convocatoria es abierta para todo aquel que desee colaborar. No será necesario llevar excesivo material, ya que raras veces los voluntarios tienen que entrar al agua a retirar algún objeto. “Es suficiente con llevar un buen calzado y, si es posible, unos guantes”, aconsejan. También el Ayuntamiento colabora con la iniciativa aportando material.

Mundakako Surf Taldea se adhirió hace más de una década a la propuesta de Surfrider Foundation y desde entonces lleva a cabo esta iniciativa enmarcada en torno al Día Internacional del Agua, que se celebra mañana. “No son las mejores fechas para hacerlo, porque el agua está bastante fría”, lamentan.

Asimismo, también hubieran preferido hacer la limpieza tras el verano. “Quienes vienen a la playa en verano la encuentran limpia, pero sería mejor que vinieran a limpiarla después y ver cómo la dejan tras usarla. Serviría para que se concienciaran”, lanzan. Queda por delante, pues, una jornada de limpieza y otras 364 para no ensuciar.