Lamiaran se pondrá en marcha en junio

2012/12/07

El Consorcio de Aguas permite a las conserveras verter sus residuos en la depuradora de Busturialdea

IÑIGO ALBERDI -DEIA|

La depuradora de Lamiaran entrará en funcionamiento en junio del año que viene. La infraestructura, que tratará las aguas residuales de Bermeo y Mundaka hasta que complete la conexión con el resto de los municipios de Busturialdea, estará en periodo de prueba durante los primeros seis meses, bajo la supervisión de los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico.

De esta manera, se pondrá en marcha una de las principales infraestructuras del Plan Integral de Saneamiento de Urdaibai, aprobado en 2004, pero labrado durante largos años y, no sin dificultades, por las instituciones públicas. Mientras la Diputación se ha hecho cargo del saneamiento urbano de Gernika-Lumo y Bermeo, el Gobierno vasco ha sufragado la instalación de los tramos del colector general para las doce localidades de la comarca, quedando el pago de la depuradora en manos del Gobierno central.

Además de completar las conexiones con los municipios de la comarca, también resta construir un emisario submarino, que se encargará de verter las aguas tratadas al mar a unos 300 metros del rompeolas del puerto de Bermeo, previo paso por una línea de limpieza que constará de tres sistemas de decantación. La Confederación Hidrográfica ha vaticinado su puesta en marcha para el año 2014.

La planta de Lamiaran se diseñó para posibilitar un saneamiento efectivo de las aguas para 45.000 habitantes, sin embargo, en su última asamblea, el Consorcio de Aguas de Busturialdea aprobó levantar la prohibición de verter al colector general algunos de los residuos que generan las conserveras de Bermeo y Mundaka. Tras esta aprobación inicial, que aún podría tener modificaciones, se obligará, sin embargo, a las empresas a realizar unas actuaciones previas tendentes a regular los vertidos de tal manera que no afecten al buen funcionamiento de la estación de aguas residuales de Lamiaran.

El cambio en el reglamento supone la modificación de límite de vertido en el parámetro de los cloruros para que los vertidos de la industria conservera puedan ser admitidos en la línea de tratamiento de la depuradora de aguas residuales, tras su pertinente adecuación en origen. Ese valor límite de cloruros y la carga diaria total que podrá verter cada empresa conservera se establece en el permiso de vertido de cada firma, un valor que se obtiene como la concentración media diaria generada por cada una en el periodo de máxima actividad.

De esta manera, las conserveras deberán poner en marcha tanques de depósito de tratamiento previo “para evitar que se produzcan esos picos en determinadas sustancias”, que son las que pueden poner en riesgo el propio funcionamiento de la depuradora, que “estaría al borde de su capacidad”. Esto se produce debido a que la planta de Lamiaran solo preveía, antes de comenzar su construcción, el tratamiento de residuos urbanos y no los de industrias o de las conserveras. Algunas firmas bermeotarras ya han puesto en marcha diversas medidas que deberán recibir el visto bueno de las autoridades.

DEBATE EN EL PLENO Durante la última reunión del Consorcio, los representantes del ente comarcal aseguraron que los empresarios estaban dispuestos a poner en marcha las medidas correctoras, una vez conocidos los parámetros establecidos, sin embargo los representantes del Ayuntamiento de Bermeo apreciaron que estos “son más restrictivos que en el resto de Bizkaia”, indicó Juan Carlos Goienetxea. Incluso desde el público, un integrante del sector conservero anunció que la aprobación de los parámetros propuestos “supondría el cierre de casi todas las plantas”.

Esta afirmación fue respondida por el representante del Ente Vasco del Agua, URA, que la consideró “una presión, porque chantaje es una palabra muy fea”.

José Luis Landa aseguró que con esta medida se otorga a las empresas conserveras “un trato favorable que no se tiene con otros, porque también se tienen en consideración los puestos de trabajo” del sector. “Es un trato de lujo”, calificó.

las claves

· Apertura. Tras iniciarse las obras en marzo de 2009, se pondrá en marcha en junio de 2013, aunque en un principio estaba previsto que estuviera en funcionamiento en 2011.

· Capacidad. Ofrecerá correcto tratamiento a las aguas pluviales, fecales y unitarias de Busturialdea, que afectan a 45.000 habitantes.

· Conserveras. El Consorcio de Aguas comarcal ha abierto la posibilidad de que las empresas conserveras puedan verter sus residuos al colector general. Deberán hacer un tratamiento previo.