LA VAINA DE LA GUARDA

2013/09/23

DEIA- Iñigo Alberdi|

Dos gernikarras patentan una mochila-flotador específica para practicar surf.

Nada resulta tan desagradable -y peligroso- en el surf como llevarse un buen revolcón al ser engullidos por una gran ola. La centrifugadora, lo llaman los practicantes de este deporte, como Mikel Iturbe e Inés Goytia; dos gernikarras que el pasado verano se conjuraron para paliar estos inconvenientes y lo han logrado. La solución: La Vaina, una mochila-flotador made in Gernika.

Existían ya los chalecos salvavidas, pero la práctica del surf exigía otras características. “Los salvavidas son molestos para el surf y tienen demasiada flotabilidad. La Vaina tiene la flotación justa para que te saque a la superficie, pero te permite pasar por debajo de la ola o sumergirte, por ejemplo, si te viene encima el peso de una ola, momento en el que es mejor estar abajo”, resume Iturbe.

Además de su flotabilidad, es importante su diseño, ya que los tirantes frontales “te dejan remar encima de la tabla sin molestias”, añade Goytia. Esta propiedad ha descubierto una utilidad con la que, en principio, no contaban sus creadores. “Ha resultado que es buena para natación en aguas profundas, o para aprender a nadar”, ríe Iturbe.

La amplia experiencia de ambos deportistas sobre las olas ha supuesto un buen aval en la construcción del artilugio, del que también han sido sus probadores. “Ha sido ensayo/error, ensayo/error… Partimos del diseño del chaleco salvavidas, que para nosotros era exagerado, y fuimos restando superficies de flotabilidad y probando sensaciones nosotros mismos”, rememoran.

Jamás se habían imaginado ideando un artefacto innovador, aunque la edad jugó un papel vital en esta decisión. “La idea viene por necesidad, me estaba haciendo viejo y el surf requiere estar en forma. Con esto evitas el revolcón y te cansas menos recuperando la tabla, y puedes prolongar la actividad”, explica Iturbe. “Además evitas imprevistos como subidas de bola, cortes de digestión… La tabla se te escapa millones de veces y te puede pillar en la mitad de Ogella, con olas de dos metros…”.

Aunque la elaboración está en manos de una empresa de Gernika desde mayo, una vez que las autoridades europeas homologaron el artilugio cuyo proceso de diseño fue supervisado por una ingeniería, en los inicios fue algo más artesanal. “Empezamos en el camarote de casa con la máquina de coser de la madre de Mikel y cuando vimos que la cosa iba adelante compramos una máquina”, recuerda Goytia. “Al principio no lo aireamos mucho porque nos daba un poco de vergüenza, pero luego los conocidos nos dijeron que estaba muy bien y que lo comercializáramos… y lo empezamos a guardar más en secreto”, recuerda Iturbe. “Ahora, viendo aquellos primeros diseños, sí que nos da vergüenza”.

Vanidad La distribución comenzó con la información boca a boca; con los amigos que probaron el producto y lo consideraron apropiado. Sin embargo, llegaron las primeras reticencias, producto, cómo no, de la vanidad. “Algunos te dicen: yo no lo necesito, pero para mi hijo; otros preguntan si se puede llevar por debajo del buzo…”, lamenta Goytia. “Hay quien no le perdona a su hijo que no lo lleve, pero ellos no. Nos va a costar, aunque si se acostumbran de niños, seguirán”, apunta, esperanzado, Iturbe.

Hasta el momento llevan vendidas más de un centenar de vainas -a 50 euros la unidad, con ofertas especiales a los clubes este verano- y están disponibles en tiendas de Gernika, Laga, Lekeitio, Sopelana, Bakio, Zarautz, Donostia o Somorrostro, además de la web de Frussurf shop.

Aunque existen en el mundo numerosos artículos de seguridad relacionados con el surf -chalecos, airbags que se disparan con la presión, antigolpes…-, ninguno reúne las especificidades de La Vaina. Aunque suele ser el verano la época en la que más gente practica surf, la llegada de las grandes olas de otoño puede ser un buen laboratorio para comprobar las ventajas del nuevo producto. Mientras tanto, Mikel Iturbe e Inés Goytia seguirán, además de practicando surf con mayor seguridad, desarrollando las nuevas ideas que se revuelcan también en su mente creativa.