La renovación del PRUG reaviva el debate sobre la división de los caseríos en Urdaibai

2013/12/26

DEIA| Alcaldes de la comarca coinciden en que darles mayor edificabilidad revitalizaría las zonas rurales.

Una antigua reclamación de los consistorios de Busturialdea ha aflorado entre las propuestas incluidas en la renovación del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) de Urdaibai, la normativa básica que rige en los suelos no urbanizables de la Reserva de la Biosfera, que ha abierto el Gobierno vasco.

Con un proceso de participación en el que se ha contado con vecinos, instituciones y diversos agentes -y al que aún le faltan por recorrer más etapas-, uno de los temas ha versado sobre la posibilidad de aumentar la edificabilidad de los caseríos a través de su división horizontal. Es decir, la posibilidad de ampliar el número de viviendas en los baserris dependiendo de los metros cuadrados aunque manteniendo siempre la planta, una propuesta en la que coinciden varios ayuntamientos de la zona que cuentan con un mayor número de barrios rurales.

Ereño, Arratzu, Forua o Muxika son cuatro ejemplos. Y sus primeros ediles, tanto del PNV como de Bildu, coinciden en la necesidad de amoldar la normativa a la actual situación, perfilando, eso sí, una propuesta que tenga en cuenta múltiples variables urbanísticas. “Con la Ley del Suelo de 2006 los núcleos rurales tienden a desaparecer, ya que algunas casas no se reparan y además no existe la posibilidad de construir nuevas al estar prácticamente colmados los permisos en casi todos los núcleos”, expone el alcalde muxikarra, Aitor Goldaraz (Bildu). Con explotaciones ganaderas y agrícolas asociadas a esas viviendas en decadencia, estima “positivo” ofrecer esa alternativa, siempre que la propuesta sea “más detallada”, como en el caso de las viviendas situadas junto a ríos carreteras.

“Consideramos que dar esa posibilidad a las familias que viven en los núcleos rurales es una buena opción de futuro”, explicar el regidor arra-tzuarra, Josu Sabin Olano (PNV), quien apunta que podría una herramienta “valedera” para revitalizar unas zonas rurales que padecen “una progresiva pérdida de población. Se trata de dar opciones a los vecinos de ese tipo de viviendas, en ningún caso comer terreno en suelos no urbanizables”. La opinión en Ereño, ofrecida por su alcalde Joseba Zarragoikoetxea no difiere en exceso. “Se podrían sacar cuatro viviendas donde ahora hay dos, y así también se ayudaría a conservar en mejor estado los caseríos”, relata, “pero habría que fijar unos límites”, evidencia. “De acuerdo” también con analizar las soluciones posibles, su homóloga en Forua, Janire Urkieta, agrega haber recibido “varias peticiones en este sentido durante la legislatura. Debemos actualizar la normativa para bien”, matiza.

BUENA DISPOSICIÓN EN LAKUA Y es que con un sector primario en una progresiva tendencia a la baja, es a esta situación a la que alude la propuesta del Ejecutivo de Lakua para adaptar el PRUG de Urdaibai a los nuevos tiempos. “Convendría adecuar la normativa a fin de recuperar y ocupar los mencionados espacios, facilitando, por un lado, que en un mismo edificio viva un mayor número de personas, y, por otro, el establecimiento de nuevas actividades que resulten beneficiosas para el desarrollo sostenible tanto de la sociedad como del entorno”, evidencia. Aún pendiente de perfilar una norma concreta, el Patronato ya realizó años atrás un estudio para analizar hasta 40 edificaciones de una veintena de localidades a las que afectaría una revisión de la actual norma.

Así, la propuesta lanzada por el propio Departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco -gestor de la Reserva de la Biosfera- también alude a la posibilidad de adecuar la normativa para permitir “duplicar el número de viviendas de los edificios de los suelos no urbanizables. En la reforma se recogería la manera de llevar a cabo la división. Para ello cabría tener en cuenta aspectos como la posibilidad de restringir la ampliación de la edificación o de crear nuevos cierres de parcela; o la necesidad de existencia de accesos de vehículos a la parcela y de infraestructuras y servicios de la edificación (abastecimiento de agua, saneamiento, energía eléctrica, …)”.

Es más, la idea lanzada a debate por Lakua plantea la posibilidad de que se pueda facilitar la implantación de otros usos en esos inmuebles, tales como centros asistenciales para los mayores del entorno, pequeñas tiendas, restaurantes, guarderías o centros de interpretación.