La ermita de Kurtzio o Santa Marina de Bermeo luce nueva imagen tras años de progresivo deterioro y oscuridad. La agrupación Kurtzio Ermita Taldea, creada en octubre de 2012, ha sido la encargada de asumir el mando e impulsar la restauración de un templo, que aunque carece de interés artístico aún guarda un gran valor histórico y sentimental para muchos bermeotarras. Alcanzado ese primer objetivo, el grupo, formado por una decena de voluntarios, busca ahora un uso para la iglesia que garantice su perpetuidad en el tiempo. Para ello, baraja varias y muy dispares propuestas, desde convertirlo en un ‘hostel’ o albergue al estilo europeo, hasta un museo que albergue los pasos de la procesión local de Semana Santa. Entre las ideas debatidas por los miembros de la asociación en su última reunión celebrada el pasado mes de diciembre se contempló también la posibilidad de habilitar en su interior un columbario con nichos destinados a contener las urnas con las cenizas de los seres queridos. Otras iniciativas apuestan por «convertir el templo en un espacio para la degustación de productos locales como conservas de pescado o como punto de recepción para los turistas. Hemos pensado incluso en distribuirlo en pequeños nichos a modo de bodegas donde los particulares puedan guardar sus colecciones de botellas de vino», anunciaron. Aparcamiento El proyecto de obra llevado a cabo en Kurtzio durante el último año ha consistido principalmente en pintar la fachada de la ermita, así como en reparar su tejado, además de sanear su interior. La asociación encargada de su restauración ha invertido para ello más de 100.000 euros, una cantidad que se ha sufragado gracias a las ayudas del Obispado, la Diputación, las parroquias de la localidad, así como a las aportaciones realizadas de manera desinteresada por los vecinos. «Ya era hora de que alguien hiciera algo porque era un comedero de ratas y ahora da gusto ver cómo ha quedado», recalcó una vecina del barrio. La agrupación encargada de restaurar la iglesia tiene previsto también instalar en breve una nueva puerta de entrada, para dar por completada «de momento» la rehabilitación. Una de las alternativas de futuro que más gusta a Kurtzio Ermita Taldea para el templo, y por la que ya se ha interesado una asociación vinculada al sector, es la de habilitar un albergue. «El motivo no es otro que tratar de generar algún tipo de beneficio para la localidad», explicaron. El colectivo también ha considerado la posibilidad de habilitar plazas de aparcamiento en el interior del edificio, «que se ofrecerían en alquiler, al menos hasta que corran mejores tiempos o se decida de manera definitiva a qué actividad dedicar la ermita», señalaron.

2014/01/20

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La ermita de Kurtzio o Santa Marina de Bermeo luce nueva imagen tras años de progresivo deterioro y oscuridad. La agrupación Kurtzio Ermita Taldea, creada en octubre de 2012, ha sido la encargada de asumir el mando e impulsar la restauración de un templo, que aunque carece de interés artístico aún guarda un gran valor histórico y sentimental para muchos bermeotarras. Alcanzado ese primer objetivo, el grupo, formado por una decena de voluntarios, busca ahora un uso para la iglesia que garantice su perpetuidad en el tiempo.

Para ello, baraja varias y muy dispares propuestas, desde convertirlo en un ‘hostel’ o albergue al estilo europeo, hasta un museo que albergue los pasos de la procesión local de Semana Santa. Entre las ideas debatidas por los miembros de la asociación en su última reunión celebrada el pasado mes de diciembre se contempló también la posibilidad de habilitar en su interior un columbario con nichos destinados a contener las urnas con las cenizas de los seres queridos. Otras iniciativas apuestan por «convertir el templo en un espacio para la degustación de productos locales como conservas de pescado o como punto de recepción para los turistas. Hemos pensado incluso en distribuirlo en pequeños nichos a modo de bodegas donde los particulares puedan guardar sus colecciones de botellas de vino», anunciaron.

Aparcamiento

El proyecto de obra llevado a cabo en Kurtzio durante el último año ha consistido principalmente en pintar la fachada de la ermita, así como en reparar su tejado, además de sanear su interior. La asociación encargada de su restauración ha invertido para ello más de 100.000 euros, una cantidad que se ha sufragado gracias a las ayudas del Obispado, la Diputación, las parroquias de la localidad, así como a las aportaciones realizadas de manera desinteresada por los vecinos.

«Ya era hora de que alguien hiciera algo porque era un comedero de ratas y ahora da gusto ver cómo ha quedado», recalcó una vecina del barrio. La agrupación encargada de restaurar la iglesia tiene previsto también instalar en breve una nueva puerta de entrada, para dar por completada «de momento» la rehabilitación. Una de las alternativas de futuro que más gusta a Kurtzio Ermita Taldea para el templo, y por la que ya se ha interesado una asociación vinculada al sector, es la de habilitar un albergue. «El motivo no es otro que tratar de generar algún tipo de beneficio para la localidad», explicaron.

El colectivo también ha considerado la posibilidad de habilitar plazas de aparcamiento en el interior del edificio, «que se ofrecerían en alquiler, al menos hasta que corran mejores tiempos o se decida de manera definitiva a qué actividad dedicar la ermita», señalaron.