GERNIKA RECOPILA 153 TONELADAS DE RESIDUOS INDUSTRIALES EN CINCO MESES

2013/06/20

EL CORREO-Iratxe Astui|

LA ESTACION DE TRANSFERENCIAS, QUE SE PUSO EN MARCHA EN OCTUBRE DE 2011, SE HA CONSOLIDADO COMO UNO DE LOS MAYORES PUNTOS VERDES PARA EL RECICLAJE.

La planta de transferencia, ubicada en el sector de Goiko Ibarra del polígono industrial de la Vega de Gernika, se ha consolidado como uno de los mayores puntos verdes de referencia de la villa foral para el reciclaje de desechos. Según los últimos datos aportados por el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de la localidad, el centro para el tratamiento de los residuos industriales no contaminantes ha recibido en lo que va de año un total de 153.180 kilos de desperdicios. «Se trata de una cantidad similar a la contabilizada en el mismo periodo de tiempo del pasado año», confirmaron las mismas fuentes.

El 35% de estos residuos corresponden a sólidos urbanos, mientas que cerca de 35.000 kilos pesaron los escombros de obras y otros 22.000 kilos ocuparon el papel y el cartón. «En total han sido 1.988 entradas, de las que 1.514 procedían de empresas tanto de Gernika como de los municipios de alrededor. El resto de los usuarios de la planta -474- han sido particulares», señalaron.

Las instalaciones, que comenzaron a funcionar de manera oficial a partir de octubre de 2011, han registrado su mayor pico de actividad durante los meses de enero y abril, con 322 y 317 entradas, respectivamente.

Parachoques

La estación de transferencias, la primera de su tipo que se puso en marcha en Euskadi, ocupa una parcela municipal de 588 metros cuadrados. «Mediante este servicio se seleccionan y clasifican los materiales recopilados para más tarde derivarlos a un gestor apropiado», detallaron sus responsables.

El centro de transferencias cuenta con un par de autocompactadoras de 20 metros cúbicos de capacidad que se utilizan para la recogida papel y cartón, por una parte, y plástico, por otra. Además dispone de seis contenedores, de 7 metros cúbicos cada uno, en los que se separarán los metales, escombros y neumáticos, así como el cristal y las maderas.

«Los residuos contaminantes en pequeñas cantidades como por ejemplo los aceites, pinturas, disolventes, pilas o baterías se acumulan en un almacén específico de 21 metros cuadrados», señalaron. También cuenta con un depósito especial para los parachoques de automóviles, «ya que en la zona existen muchos talleres del sector», indicaron.

La construcción de este punto limpio supuso en su día una inversión cercana a los 268.000 euros y se enmarca dentro del conjunto de planes que la Administración local presentó ante el Fondo Estatal de Inversión Local con el fin de beneficiarse de las ayudas a los ayuntamientos que otorga el Gobierno central.