Gautegiz Arteaga rebaja su deuda municipal a la mitad en dos años

2013/12/16

DEIA | Sin cargos pendientes de pago, el Consistorio reduce su déficit a 434.000 euros.

Apretarse el cinturón en diferentes capítulos presupuestarios y minimizar el gasto corriente durante los dos últimos años parece haber surtido el efecto esperado en Gautegiz Arteaga. El Consistorio, que arrancó la legislatura con un endeudamiento cifrado en 964.000 euros que hacía peligrar la sostenibilidad de las arcas municipales a medio plazo, ha conseguido rebajar esa cifra casi hasta la mitad. En la actualidad, y según revelaron fuentes del equipo de gobierno, la administración local “no tiene cargos pendientes con proveedores ni con entidades públicas”, mientras que la deuda contraída con las entidades financieras, que aún permanece viva, “se reduce a 443.000 euros”.

Los antecedentes en verano 2011 no eran halagüeños para Gautegiz Arteaga, ya que el actual equipo de gobierno -conformado por el PNV- recibió de los anteriores gestores, de ANV, una maltrecha situación económica que hacía necesario aplicar una política de austeridad para sanear las cuentas, especialmente en lo concerniente a la elaboración de los presupuestos Tomando medidas de choque desde el principio, un programa de ajuste presentado en 2012 -pero cuyas directrices guiaron la elaboración de las cuentas de ese mismo ejercicio- también aportó algunas claves al Consistorio gobernado por Juan Félix Naberan.

El documento, un estudio económico-financiero encargado a una empresa especializada, incluía medidas de choque entre las que, principalmente, se apuntaba que el Ayuntamiento de Gautegiz Arteaga debía rebajar al mínimo su gasto corriente y contar con un importante grado de ayuda de entidades supramunicipales -fijada en el 80% o en una cantidad mayor- para poder ejecutar cualquiera tipo de inversión. La receta municipal incluyó la venta de un pinar municipal por valor de 180.000 euros y una ayuda de 36.000 euros de la Diputación Foral de Bizkaia, a la que también se pidió ayuda en forma de crédito. Ambas actuaciones “han supuesto un gran apoyo para reducir la deuda”, certificaron.

INVERSIÓN CONTROLADA

El esfuerzo para equilibrar las cuentas competía al Ayuntamiento, pero también a “sus empleados, las asociaciones socioculturales y los vecinos y vecinas del municipio”, han aseverado desde el ejecutivo que no obstante dice haber visto recompensada una apuesta que se ha basado en ejercer “una política de austeridad y de inversiones dirigidas a mejorar la calidad de vida del municipio, pero con una estrategia responsable de ahorro energético y de reducción de los gastos de servicios, como en la recogida de la basura”.

Es el caso de las inversiones realizadas para habilitar el nuevo sistema de contenedores de residuos sólidos, ejecutado antes de la integración de la localidad en la Mancomunidad de Busturialdea y que buscan “una gestión más eficaz al mismo tiempo que se reduce el coste”. La renovación del alumbrado público también ha posibilitado rebajar la factura “a un ahorro anual cercano al 70%”. Ambas actuaciones han contado con ayuda foral.

Con una deuda financiera de 434.000 euros que aún habrá que abonar durante los años venideros, la corporación municipal ha querido agradecer “el esfuerzo y la comprensión de trabajadores, asociaciones y vecinos y la colaboración y ayuda de la Diputación Foral de Bizkaia”, que también ha remado a favor de que una reducción, “casi a la mitad, del endeudamiento municipal en dos años”.