Gautegiz Arteaga precinta un local de una asociación cultural por mandato judicial

2012/11/26

Un tribunal dictaminó la “nulidad” de la licencia de actividad concedida en la anterior legislatura

IMANOL FRADUA -DEIA|

El Ayuntamiento de Gautegiz Arteaga mantiene clausurada cautelarmente por orden de un juez la sede que la asociación cultural Antoliñape usa para sus actividades. Tras arrendar el local en 2003, la entidad obtuvo la licencia de actividad mediante una resolución suscrita por la anterior corporación municipal, comandada por ANV, en agosto de 2007. Pero el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Bilbao, atendiendo a un recurso presentado por unos vecinos del local situado en la calle Herriko Enparantza, ha revocado esa decisión alegando que el permiso se había otorgado “prescindiendo absolutamente del procedimiento legalmente establecido”.

Según resalta el dictamen judicial dictado en diciembre del pasado año, el Consistorio expidió el permiso de apertura “desconociéndose jurídicamente tanto los responsables como la actividad última y fehaciente de la entidad a la cual se concedió licencia”. Es más, incluso resalta que ese beneplácito se otorgó a una agrupación que a lo largo de los años “ha realizado actividades de lo más diversas” en un local que, durante sus años de funcionamiento continuado -de 2004 a 2010-, ha estado trufado de “numerosas quejas vecinales” formuladas ante el Ayuntamiento, pero que incluso llegaron hasta instancias más altas como el Ararteko. La asociación trabaja en favor del euskera y la cultura vasca, y además de las actividades habituales en sus locales, ha realizado en el exterior ferias, sesiones de bertsolaris o salidas de montaña en favor del municipio.

El fallo estima que al de poco tiempo de iniciar su actividad comenzaron a organizarse “todo tipo de reuniones de más que dudoso contenido cultural” en el interior del inmueble, generando ruido y molestias a los vecinos de los edificios números 3 y 4 de Herriko Enparantza. Las actividades dieron lugar a “una cascada de denuncias policiales, administrativas y de todo tipo” de los vecinos afectados. De la misma forma, en la sede se ejecutaron obras “sin que se llevara a cabo ni una sola de las previstas en el proyecto de actividad”.

“CLAUSURA CAUTELAR” A pesar de llevar a cabo “actividades molestas a todas luces para los vecinos de la zona, sin licencia de ningún tipo”, el expediente municipal para permitir sus actividades a la asociación tardó años en ser satisfecho. Ese trámite fue resuelto tras hacerse ANV con los mandos del Consistorio en agosto del 2007, si bien el juzgado evidencia que su tramitación administrativa “constituye un despropósito a todos los efectos”. Poco después del dictamen municipal, la asociación fue inscrita en el Registro de Asociaciones del Gobierno vasco. Después de ese primer indispensable trámite es cuando comenzaron a dar más pasos para tratar de legalizar la situación del inmueble.

Sacado el asunto a colación durante varios plenos municipales en este último año, actualmente la sede del grupo cultural se encuentra “clausurada cautelarmente”. Lo está desde febrero. Y tras desestimar un recurso de reposición presentado por Antoliñape en agosto, la administración local ha conminado recientemente a la agrupación arteagatarra a presentar una nueva licencia de actividad acompañada de un proyecto técnico de las instalaciones. Si no, y mientras tanto, su sede seguirá cerrada.