Elantxobe reforma parte de la cofradía a la espera de ayudas para un plan empresarial

2013/12/30

EL CORREO | Tras el nuevo retraso en la puesta en marcha de un centro de actividades náuticas, habilitará un aula polivalente en la planta baja.

El centro de actividades náuticas que el Ayuntamiento de Elantxobe pretende habilitar en la antigua cofradía de pescadores tendrá que esperar por lo menos un año más. Desde que los arrantzales cedieron el uso del inmueble al Consistorio a finales de 2011, el Ejecutivo local ha tenido claro que debía albergar pequeñas empresas relacionadas con la mar como tiendas de submarinismo, reparación de botes y embarcaciones deportivas, entre otros. Sin embargo, para poder sacar adelante el proyecto, las subvenciones públicas resultan «imprescindible», ya que la inversión ronda el medio millón de euros.

Por ello, el Consistorio ha presentado el plan a la línea de ayudas más acorde como es el programa Itsapen del Gobierno vasco, dirigido a revitalizar aquellos municipios altamente dependientes de la pesca, aunque sin suerte hasta el momento. El año pasado un «mero formalismo» le dejó fuera y el ejercicio que ahora termina el Ejecutivo vasco no ha contado con esta línea de ayudas. «La idea es convocar otra vez en 2014 el plan Itsaspen, aunque el proyecto de Elantxobe también podría presentarse al programa de creación de empresas de la SPRI’», apuntaron desde el Gobierno vasco. El primer edil elantxobetarra, Koldo Olagibel confía en que la iniciativa no se vuelva a truncar el próximo ejercicio porque «volveremos a insistir» en un plan de «máximo interés» para la localidad.

Entretanto, los vecinos a través del programa de participación Auzolan han decidido ponerse manos a la obra y adecentar la planta baja de la cofradía como sala de reuniones y local polivalente. «De esta forma se le da un uso a un edificio que está prácticamente abandonado», añadió. Hasta ahora las exposiciones se organizaban en el primer piso, pero el local resulta inaccesible para las personas discapacitadas y los mayores dadas las barreras arquitectónicas existentes. «Para entrar hay que subir por una empinada escalera y muchos vecinos, tienen complicado su acceso. La futura aula de muestras estará en la parte inferior», aseguró.

El Ayuntamiento y los vecinos colaborarán conjuntamente en las labores de reforma. El Consistorio aportará el material necesario para dar un nuevo aire a la sala y los residentes contribuirán con la mano de obra. «Algunos tienen conocimientos de albañilería y con un poco de pintura e implicación podemos acondicionar un local acorde las necesidades», reconoció. El edificio, de alrededor de 170 metros cuadrados, dispone de dos plantas y su exterior está totalmente renovado.