EL VIAL QUE ATRAVIESA EA LUCIRA SU NUEVA IMAGEN A FINALES DE MES

2013/04/18

EL CORREO- Maika Salguero|

La Diputación ultima los trabajos de acondicionamiento de la carretera BI-3238 entre los barrios de Natxitua y Angelutxu. Si todo transcurre con normalidad, las obras concluirán a finales de mes. El proyecto, que arrancó en octubre ha cumplido los plazos fijados a pesar del mal tiempo y la lluvia, que han dificultado la labor. La institución foral procede ahora al pintado del vial para poner en marcha en breve el semáforo de Angelutxu.

En Natxitua se han instalado dos reductores de velocidad transversales en los dos extremos de la travesía para que los vehículos no superen los 30 kilómetros por hora. Asimismo, los peatones no correrán peligro al disponer de una acera ininterrumpida en la margen derecha. «Antes no tenían más remedio que cruzar la carretera para continuar en la otra margen, ya que el paso se cortaba», señalaron desde la institución foral. La actuación, además, ha reforzado la seguridad en el entorno del colegio público.

Mejorar la seguridad

La mejora se ha completado con la instalación de un paso elevado junto a la plaza, así como de una nueva marquesina en las inmediaciones de la escuela para esperar al autobús en dirección a Ibarrangelu. En Angelutxu, el principal problema es la velocidad que alcanzan los vehículos al circular por un tramo en pendiente que llega a alcanzar un desnivel del 9%. Por ello, la Diputación ha colocado bandas transversales de alerta para reducir gradualmente la velocidad desde los 70 a los 30 kilómetros por hora. En el paso de peatones, además, se ha instalado un semáforo con pulsador y se ha renovado la iluminación en el área. Todo ello servirá para mejorar la seguridad de los viandantes. El presupuesto alcanza los 525.000 euros.

Queda pendiente ahora la remodelación del casco urbano, que debido a la situación económica se ha decidido posponer sin fecha. El proyecto contempla una nueva acera, un paso de peatones elevado, así como dos paradas de autobús en Bedarona, y semáforos para organizar el tráfico. Un sensor instalado en el firme regulará el paso de los vehículos, que será alternativo para beneficiar a los peatones. Esta intervención mejorará la seguridad en una zona muy estrecha, en la que apenas pueden circular dos turismos y, sobre todo, aliviará la circulación durante la temporada estival.