Costas inicia los trabajos de reparación del muelle de Herrera en Mundaka

2013/11/26

CON UN PRESUPUESTO DE 86.000 EUROS, LA DURACIÓN DE LAS OBRAS ESTÁ PREVISTA EN UNAS CUATRO SEMANAS

DEIA-I. ALBERDI |

La Demarcación de Costas del País Vasco, “de común acuerdo con el Ayuntamiento de Mundaka” inició ayer, con carácter de urgencia, la reparación del muelle de Herrera en Txorrokopunta.

Debido a los temporales, la estructura de hormigón y su barandilla de protección se habían ido deteriorando y los últimos oleajes de principios de noviembre obligaron, por su “situación peligrosa” a cerrar el acceso del público una dársena -de su responsabilidad administrativa- que suele ser utilizada en las épocas estivales por los bañistas y en invierno por los pescadores.

Las obras de reparación consistirán en el recalce del morro del muelle mediante la reconstrucción de la estructura de hormigón armado, “para lo que se deberán utilizar medios subacuáticos”, avanzaron. Asimismo, se repararán y sellarán los paramentos verticales, eliminando grietas y desprendimientos de mampostería, y se sustituirá la actual barandilla de hierro por otra de acero inoxidable. Además, se reparará la superficie de hormigón impreso.

El importe que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha destinado a las obras de reparación del muelle es de 86.000 euros y se prevé que las obras finalizarán en aproximadamente un plazo de cuatro semanas.

La última actuación de Costas en Herrera fue hace siete años, cuando repararon su plataforma con hormigón, construyendo nuevos pretiles y barandillas, además de habilitar una pasarela de acceso. El Consistorio optó entonces por no recepcionar esos trabajos, al considerar que “no eran las obras adecuadas” para atajar el mal estado de un muelle al que el oleaje llega con suma facilidad, como así ha ocurrido.

El ente estatal planteó el pasado año un nuevo lavado de cara a Herrera y que después Mundaka se encargara de su mantenimiento, pero la escasa profundidad de la rehabilitación contemplada desaconsejaba esa opción, ya que supondría que el ejecutivo local tuviera que hacerse cargo de renovar las barandillas en un breve espacio de tiempo.