Cierran tres días el vial de Bakio a Bermeo por desprendimientos

2014/01/31

EL CORREO|

El nuevo trazado que une ambas localidades por la costa se inauguró en noviembre de 2011 y supuso un desembolso de 13,6 millones de euros.

La conexión por carretera entre Bermeo y Bakio se ha visto interrumpida a causa de los desprendimientos registrados en el nuevo vial de la costa como consecuencia del temporal de viento y lluvia de los últimos días. La circulación no se restablecerá, «al menos hasta el domingo», señalaron desde el departamento de Transportes y Obras Públicas de la Diputación. «Se trabajará en el lugar con corte completo hasta el sábado incluido. Aunque el tiempo nos impide realizar las labores con agilidad, en cuanto se retiren las rocas sobre el terreno y lo que queda pendiente en el talud, se estrecharán los dos carriles de la calzada y se procederá a su reapertura lo antes posible», confirmaron.

El nuevo trazado de la BI 3101, que fue inaugurada hace poco más de dos años, permanece cerrado al tráfico en ambos sentidos desde ayer por la mañana al caer sobre la vía varias rocas en el tramo comprendido entre el nuevo mirador de San Juan de Gaztelugatxe y la planta de gas de Repsol. La circulación, por tanto, se desvía por el cruce de Bidebieta. «Otra vez a dar la vuelta por Sollube, como antes», se quejaba una bakiotarra que se desplaza a diario a trabajar hasta la villa marinera y que ayer tuvo que recorrer los 30 kilómetros que separan ambas localidades por ese alto de montaña. «Vaya obra han hecho aquí si en sólo dos años estamos como con la carretera vieja», denunció otro automovilista.

Talud inestable

La inestabilidad del talud en la zona de Gaztelugatxe ha traído siempre de cabeza al equipo de geólogos de la Diputación que «inspeccionan continuamente el área para darle alguna solución al problema a fin de evitar riesgos, aunque no resulta fácil», afirmaron en su día. La nueva variante que comunica Bermeo y Bakio, de hecho, se construyó en sustitución del antiguo trazado que discurre casi paralelo a una cota más baja a fin de evitar las zonas de inestabilidad. Durante varios inviernos consecutivos ese vial se vio afectado por constantes deslizamientos del terreno que provocaban la caída de rocas y el hundimiento de la calzada.

En la actualidad, el camino viejo se mantiene abierto sólo para vehículos ligeros, entre el tramo que discurre desde el barrio San Pelayo hasta a entrada a los caseríos ‘Ermuagoikoa’ y ‘Ermuabekoa’, situados junto al acceso a San Juan de Gaztelugatxe. El proyecto de la nueva conexión viaria entre las dos localidades, de poco más de 12,5 kilómetros de largo, contó con un presupuesto de 13,6 millones de euros. La variante enlaza con la carretera antigua en las inmediaciones de la planta de gas que Repsol tiene en Matxitxako, así como a la altura de San Pelaio.

En este último punto se ubica una intersección que permite el acceso al tramo de carretera existente y que también conduce hasta la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, uno de los lugares más visitados por los turistas que llegan a Euskadi.