Bienestar Social de Bermeo plantea despidos y recortes en la residencia

2012/12/20
Los trabajadores de ELA se concentrarán esta mañana, por tercera jornada consecutiva, frente al Ayuntamiento 
IRATXE ASTUI-EL CORREO|
El Patronato de Bienestar Social de Bermeo ha planteado al comité de empresa el despido de tres trabajadoras encargadas del área de Atención Directa de la residencia de ancianos ‘Sancti Spiritus’ de la localidad. La popuesta incluye también la aplicación de una reducción del 40% en la jornada laboral de algunos de los empleados contratados para atender otros servicios.

Los responsables de la entidad mantuvieron a principios de mes una reunión con los representantes de los trabajadores «en la que nos trasladaron la idea de que, de cara al año que viene, se produciría la rescisión de algunos contratos, con nombres y apellidos, además de recortes de jornada y económicos tanto entre el personal de la residencia como entre el de oficinas», criticaron desde el sindicato ELA. Los afiliados y simpatizantes de esta central, precisamente, protagonizarán este mediodía y por tercera jornada consecutiva, una concentración de tres cuartos de hora frente al Consistorio de la villa «para solidarizarnos con nuestros compañeros que corren el riesgo de perder sus trabajos, porque aunque la decisión no es firme, después de ese anuncio no van a poder comer el turrón tranquilos», manifestaron.
Igualdad de condiciones
‘Sancti Spiritus’ oferta un total de 67 plazas para residentes de las que poco más de la mitad están concertadas por la Diputación y alrededor de una decena permanecen vacías. Los responsables municipales han criticado en reiteradas ocasiones la «apuesta foral por privatizar las residencias de mayores perjudicando a las públicas» y, en este sentido, recordaron que la Diputación ha aprobado concertar la totalidad de las plazas que ofrece el centro Egoitz Alai, ubicado también en Bermeo.
«No estamos en contra de eso, pero sí exigimos igualdad de condiciones con el resto porque, a pesar de que en ‘Sancti Spiritus’ existen plazas vacantes, al no estar concertadas, no las podemos ofrecer en condiciones económicas competitivas, mientras que la residencia privada sí puede hacerlo», lamentó la alcaldesa, Idurre Bideguren. La residencia municipal tiene un coste de alrededor de 3 millones de euros anuales, de los que el Ejecutivo costero asume, aproximadamente, 1,4 millones de euros.