32 nuevas tiendas se suman a la oferta comercial de la zona pese a la crisis

2013/01/02
Gernika, con doce negocios, es el municipio en el que más establecimientos se abrieron en 2012 
MAIKA SALGUERO-EL CORREO|
No corren buenos tiempos para el pequeño comercio. La caída del consumo como consecuencia de la actual coyuntura económica y las escasas perspectivas de recuperación han obligado al cierre de numerosos establecimientos al no poder hacer frente a los alquileres. Los empresarios de las comarcas de Busturialdea y Lea Artibai, sin embargo, parece que, al menos por el momento, han conseguido «capear el temporal» y en el último año se han abierto 32 nuevos negocios. Gernika, con doce locales es el municipio en el que más tiendas pequeñas se abrieron, frente a la media docena en Bermeo y Ondarroa, cinco en Lekeitio y tres en Markina.

Los nuevos emprendedores apuestan por un sector «muy importante» que genera vida en las calles, impulsa el turismo y aproxima las relaciones cliente-comerciante. «De nada sirven las campañas institucionales si cada vez nos ponen más trabas para seguir compitiendo», denunciaron desde la asociación de comerciantes Berton de Bermeo. La irrupción de los grandes centros comerciales ha «ahogado» al pequeño comercio que debe competir con ofertas y descuentos «inalcanzables». «Son los ‘monstruos’ con los que hemos tenido que luchar los negocios de toda la vida, ya que no tienen apenas competencia y pueden jugar con buenos márgenes de precios, debido a la gran cantidad de pedidos que llegan a realizar», admitieron los comerciantes consultados.
La subida del IVA y el precio de los alquileres tampoco han ayudado a mejorar los «pésimos» resultados. Todo ello sumado al cambio de los hábitos entre los consumidores ha dejado al sector en una situación «bastante delicada». En el caso de Ondarroa, según datos de la Agencia de Desarrollo de Lea Artibai, de 161 negocios que existían en 2006 sólo quedan 136 y en Bermeo son cuatro los locales que han cerrado en los últimos doce meses.
A pesar de estos resultados, el comercio local cuenta «con un importante potencial basado en la comunicación comerciante-cliente». A juicio de las asociaciones del sector en Busturialdea y Lea Artibai «este valor es el que hay que impulsar para poder sobrevivir en un entorno tan hostil. Es una ventaja que tenemos que explotar porque así conocemos más a fondo las necesidades de los consumidores», recalcaron.
Incentivar el consumo
La mayoría de los comerciantes reconoce que el periodo de rebajas y Navidad supone prácticamente el 50% de las ventas y por ello «esperamos estas fechas como agua de mayo, ya que hasta ahora apenas ha habido movimiento». Coinciden, además, en que «la situación ha cambiado radicalmente. En la época de bonanza, los clientes no se lo pensaban tanto, ahora se mira hasta el último céntimo como es comprensible. Las instituciones deberían tomar medidas para evitar una parálisis. Una idea puede ser congelar servicios como el agua y la basura», propusieron desde el colectivo Kitto en Lekeitio.
Durante estas semanas, los establecimientos de la zona realizan campañas de promoción y animación comercial para incentivar el consumo. Sorteo de cheques y descuentos especiales, entre otras propuestas con el objetivo de que los clientes potenciales se queden en el municipio y evitar su «fuga» a las grandes superficies.